Arco trilobulado
Un arco trilobulado cierra su vano con tres lóbulos redondos, dos bajos a los lados y uno sobre el centro, que se encuentran en puntas. John Henry Parker fecha el Early English, el gótico inglés temprano, de 1189 a 1272. Sus portadas, escribe, son «por lo general apuntadas o trilobuladas», y los arcos trilobulados son «característicos de este estilo». En los asientos del clero de Harleston, en Northamptonshire, anota «el arco trilobulado usado bajo el apuntado», y de las ventanas, que hacia 1230 «los círculos se llenaron de lóbulos». Parker no da modo de trazar ninguno de los dos arcos, así que la construcción es nuestra, y es exacta. Trazados desde cada extremo de la luz con la luz entera, los dos lados del arco apuntado se encuentran arriba y dan la línea media. Unas vesicas dividen la luz en cuartos, como en el arco conopial. Alrededor de cada punto de cuarto, con un cuarto de la luz, un cuarto de círculo sube del arranque a la vertical sobre ese punto, y allí queda la punta. La horizontal por las dos puntas corta la línea media, y alrededor de ese cruce, con la misma abertura, el lóbulo superior pasa de punta a punta, media luz por encima del arranque. Una línea desde cada extremo de la luz por la punta lejana cruza la línea media a un sexto de la luz de altura. Abierto desde el centro de la luz hasta ese cruce, el compás se coloca en la clave del lóbulo superior y marca encima el centro del óculo; trazado allí con la misma abertura, el óculo toca los dos lados del arco apuntado y el lóbulo superior. La moldura, las columnillas y el trilóbulo del óculo se dibujan con las medidas del arco.
Fuentes
- John Henry Parker, A B C of Gothic Architecture, 1881, págs. 83, 88, 90, 93 y 128