Quincunce cosmatesco
El gran pavimento ante el altar mayor de la abadía de Westminster se colocó en 1268 por orden de Enrique III. Los artesanos vinieron de Roma, «con un hombre llamado Odoricus a la cabeza», y el suelo es obra cosmatesca, por una de las familias de artesanos que se especializaron en ella. La abadía describe su diseño: «una ancha cenefa con un rectángulo en el centro de cada lado y cinco discos entre cada rectángulo», dentro de ella «otro cuadrado colocado en sentido transversal, con sus esquinas apuntando al norte, al sur, al este y al oeste», grandes discos en los cuatro espacios entre ambos, y en el cuadrado girado «un dibujo llamado quincunce, con un gran disco en el mismo centro, flanqueado por cuatro discos como en órbita alrededor del centro». De esos cuatro, «uno es circular, uno hexagonal, uno heptagonal y uno octogonal». Esta lámina dibuja ese esquema. Los rellenos, todos distintos, se omiten, y el orden de los cuatro es nuestro. Un círculo sostiene todo lo demás. Recorrido tres veces desde su punto más alto con su propia abertura, llega al más bajo; los arcos alrededor del punto alto y del bajo, abiertos hasta la segunda marca, se cruzan a ambos lados, y la línea por esos cruces corta el círculo en las otras dos esquinas del cuadrado girado. Arcos con la primera abertura alrededor de esas esquinas se cruzan en las esquinas del cuadrado que lo rodea, y sus diagonales cortan el círculo en los centros de los discos de las esquinas, cada uno tocando la cenefa y el cuadrado girado. El círculo por los puntos medios de los lados del cuadrado girado sitúa los cuatro discos en órbita; la línea por dos de sus centros sigue hasta donde uno toca un lado, y esa abertura traza los cuatro. El disco central, de la mitad del primer círculo, toca a cada uno. El hexágono sale de dos arcos con la propia abertura del disco, el octógono de su cuadrado como lo cortan los cuadernillos, cada esquina trazada por el centro. El heptágono se recorre con la mitad del lado del triángulo inscrito, como en El siete no cierra, y su séptimo paso se queda corto en 0,78 grados, así que el suelo es aproximado. Los rectángulos y los discos pequeños de la cenefa se colocan a ojo.
Fuentes
- Dean and Chapter of Westminster, Cosmati Pavement, las páginas de historia de la abadía