Lámina XXXVIIIExacta
La construcción en 88 pasos

Laberinto de siete circuitos

El laberinto clásico es un solo camino por siete circuitos, sin bifurcación hasta su centro. Tony Phillips llama a su trazado «una especie de garabato sistemático»: «empieza con una cruz, cuatro eles y cuatro puntos», y luego «une los extremos de la figura con arcos, empezando por un par central y usando siempre los dos extremos siguientes, uno de cada lado». El dibujo es muy anterior a las iglesias. Siguiendo a Hermann Kern, Phillips describe una tablilla de arcilla del palacio del rey Néstor en Pilos, «endurecida en el incendio que destruyó el palacio hacia 1200 a. C.», con el laberinto grabado en el reverso; los trazos sugieren que «se dibujó a partir de su núcleo», aunque sus arcos son «cuadrados en vez de redondos». Kern encuentra el dibujo como signo del Laberinto en monedas ya hacia 430 a. C. Di Williams escribe que hacia el final del siglo nueve un monje llamado Otfrid «tomó el patrón clásico de siete circuitos y le añadió cuatro circuitos más», y que su dibujo fue el precedente de los laberintos de las iglesias de los siglos doce y trece. El más famoso de ellos, el de Chartres, se colocó en la nave hacia 1201 y sigue allí. Aquí los arcos se trazan con el compás, y la figura es exacta. La semilla se asienta sobre un cuadrado de cuatro unidades. Una vesica sobre el palo vertical de la cruz da su brazo, el círculo por los extremos del palo da la longitud del brazo, y arcos con esa abertura fijan los puntos en las esquinas; las vesicas sobre los lados dan los ángulos. Cada extremo de la semilla queda en el borde del cuadrado, dieciséis en total. Cada arco cruza la parte superior como un semicírculo alrededor de un solo punto de compás, a medio camino entre la cabeza de la cruz y el extremo de al lado, y baja por los lados en cuartos de círculo alrededor de los puntos superiores; los dos más exteriores giran bajo la semilla alrededor de los puntos inferiores. Recorrido desde la entrada, el camino toma los circuitos en el orden tres, dos, uno, cuatro, siete, seis, cinco, contados desde fuera, y termina en el centro junto a la cruz.

Fuentes

  • Tony Phillips, Drawing the Cretan maze as a game, Through Mazes to Mathematics, Stony Brook University, según Hermann Kern, Labyrinthe, 1983
  • Hermann Kern, Through the Labyrinth, 2000, pág. 54, citado en Wikipedia (inglés), Labyrinth
  • Di Williams, Labyrinth: Landscape of the Soul, extracto publicado por la University of Edinburgh